viernes, 19 de junio de 2009

Qué será de la Formula 1?


La situación estalló ayer en el histórico circuito de Silverstone. Los ocho equipos que componen la Asociación de Equipos de F-1 (FOTA) anunciaron en un comunicado su decisión de no competir en el campeonato mundial de F-1 de 2010 comandado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y de organizar su propia competición ya para 2010. El paddock vive una mañana de shock, con idas y venidas entre los pabellones de los distintos equipos y todo el mundo convulsionado por la nueva situación que se ha creado. Esta misma mañana, Bernie Ecclestone, director ejecutivo de la Fórmula One Management -propietaria de los derechos de explotación de la F-1- y Max Mosley, presidente de la FIA, estuvieron reunidos más de dos horas para intentar salvar de forma desesperada la F-1.

Sin embargo, los equipos se mantienen firmes en sus convicciones. "Los derechos de la mayoría de los equipos han sido ignorados. Decenas de millones de dólares han sido retenidos a muchos equipos por el titular de los derechos comerciales desde 2006", proclamó la FOTA en su comunicado. "Tenemos otra alternativa para comenzar a preparar un nuevo campeonato que respete los valores de sus participantes y socios. Esta nueva competición tendrá un sistema transparente de gobierno y un solo tipo de reglas y animará a los nuevos participantes y escuchará los deseos de los aficionados, lo que incluye precios más bajos de las entradas. Los grandes pilotos, estrellas, marcas, patrocinadores, promotores, compañías que históricamente han estado vinculados con la F-1 tendrán su sitio en este nuevo campeonato".

La situación es alarmante. La rotura parece total, a no ser que Bernie Ecclestone, callado hasta ahora, tome cartas rápidas en el asunto y decida no sólo dar más dinero a las escuderías sino también ofrecer en bandeja de plata la cabeza de Max Mosley. "Esto sólo puede arreglarlo Ecclestone", confesó ayer Horner, director de Red Bull y Toro Rosso. Pero su apreciación choca con la contundencia del comunicado de la FOTA. Mosley, por su parte, echó más leña al fuego en la respuesta de la FIA a la FOTA: "Estamos decepcionados pero no sorprendidos por la incapacidad de la FOTA para alcanzar un compromiso de acuerdo para salvaguardar los intereses de este deporte. Está claro que determinados elementos de la FOTA han buscado esta ruptura y no han actuado de buena fe en las discusiones. La FIA no puede permitir una carrera financiera en el campeonato, ni que la FOTA dicte las reglas de la F-1".

La FIA anunció, asimismo, que la lista definitiva de inscritos para el Mundial de F-1 de 2010 no aparecerá hasta mañana, sábado. En ella estarán Ferrari, Red Bull y Toro Roso, porque Mosley cree que tienen obligaciones contractuales con la FIA por haber firmado un pacto de Concordia en 2005. Los tres equipos se han desmarcado abiertamente de este compromiso, alegando que los múltiples cambios introducidos en las condiciones de competición rompen sus lazos de forma legal. En la nueva lista pueden aparecer, además de Adrián Campos, el equipo Epsilon de Joan Villadelprat, March, Brabham y Prodrive, entre otros. Todos ellos equipos que fueron desestimados en la primera lista oficial.

La FOTA, sin embargo, entró ayer también en contacto con varios de estos equipos para ofrecerles formar parte de su campeonato. Sus dirigentes aseguran que han contactado ya con muchos circuitos -Jerez entre ellos-, con las cadenas más importantes de televisión -Tele Cinco, también- y con la mayoría de patrocinadores y que han encontrado respuestas absolutamente positivas. Todo el mundo quiere estar donde esté Ferrari y las grandes escuderías. Incluso la BBC, la Sexta y Sky -cadenas que transmiten la F-1- se han reunido en varias ocasiones en las últimas semanas para marcar una estrategia conjunta. Creen que el espectáculo que les van a ofrecer en el futuro dista mucho del que compraron al firmar sus contratos y se preparan para una batalla legal.

Sin embargo, el día será movido en el paddock de Silverstone. Las posturas están claras. Pero algunos movimientos por parte de Ecclestone podrían modificar la situación. Los equipos quieren la cabeza de Mosley y más dinero. Si se lo dan, tal vez se decidan a reflexionar.

jueves, 11 de junio de 2009

Kaka & CR7: Merengues.


A Mister Galactic al parecer no se le queda corta la chequera. Ya había marcado un hito en el mundo del futbol cuando pagó la astronómica cantidad de 70 millones por Zidane; ahora en un gesto que para muchos, incluyendome, desestabiliza el mercado, Florentino Perez se ha comprometido con el Man U a pagar la irrisoria cantidad de 96 millones de euros y un salario de 12 millones netos por temporada para contar con Cristiano Ronaldo.
Quien sí debe estar que se arranca los pocos pelos que le quedan es Sir Alex Ferguson; el mítico tecnico del Manchester había logrado ganar una importante batalla la temporada pasada, al retrasar un año el arribo a la casa blanca de su ariete mimado; ahora Ferguson, quien está evitando a los medios para hablar sobre el tema, ha perdido la guerra y tiene que buscar un reemplazo para el heredero de Beckham tanto en la banda derecha de Old Trafford como en las portadas de las revistas. No es el fin del mundo; con 96 millones de euros disponibles, Ferguson puede incluso comprar dos o tres jugadores de primer nivel y desde mi punto de vista, talvez los diablos rojos no salgan tan perjudicados de la operación despues de todo.
El Madrid en cambio podría encontrar dificultades lidiando con los caprichos del portugues, el individualismo y sed de ser protagonismo; sumandole a esto un técnico sin mucha experiencia lidiando con un vestuario galactico y ademas, el elegante y seductivo juego del barcelona, cual puedo asegurar, sin miedo a equivocarme, va seguir mostrando con futbol quien manda en la cancha y no en las camaras.

jueves, 4 de junio de 2009

"Éste es mi gran récord"


Sale a la pista un tenista negro, de brazos inmensos y recursos fieros. Acaba de invocar "al buen Dios" antes de los cuartos de final y se ha persignado después de sus oraciones, con una cruz golpeándole el musculoso pecho. Gael Monfils es ese hombre. Uno con las rodillas en observación. Un rapero del barrio que reta a Roger Federer, ya el favorito para ganar el torneo. Y Federer que sufre en el tie-break de la primera manga, sin haberse procurado puntos de rotura. Y Federer que crece según suben los decibelios del partido, enfrentado a un punto de set con la grada atacada. Y Federer que se lleva el parcial (7-6 (6), 6-2 y 6-4), ya jugando a lo grande. Federer jugará su vigésima semifinal grande seguida. Su rival será Juan Martín del Potro, vencedor de Tommy Robredo (6-3, 6-4 y 6-2).

España queda en manos de Vivi Ruano y Anabel Medina, finalistas en dobles

"¿Federer entrenaba antes tanto el fondo físico?", le preguntan a José Higueras, ex entrenador del suizo. "No, seguro. El tiempo que estuve con él fue una de las cosas que... no sé si tenía alguna secuela de la mononucleosis, pero lo primero que vi aquí es que ha perdido un poco de peso, que se está moviendo mejor. Le vi mejor físicamente. Podía ponerse delante de la pelota mejor. Y con el talento que tiene, si hace lo que puede hacer, es un tío que le puede ganar a quién sea".

En eso hay otros factores que ayudan. Está el saque, con los ocho aces de ayer y el 73% de los puntos ganados al servicio -por el 60% de Monfils-, muy lejos del tenista que sólo llegaba a ser el 39 del mundo en porcentaje de primer servicio al inicio del curso. Está también el apoyo del público, aunque enfrente haya un francés -"Me han adoptado. Me gritan desde las motos y los coches que éste es mi año"- y que es capaz de superarse hasta a sí mismo: "El martes me sentía cansado y nervioso. Que hayan perdido Djokovic, Nadal o Murray jugó con mi mente. Una vez en la pista, me ayudó la experiencia. Sé que siempre voy a jugar un partido decente en los cuartos de un grande. Llevar 20 semifinales grandes seguidas es monstruoso, el récord del que estoy más orgulloso". Federer, sin embargo, se ha dejado sets por todos los lados hasta los cuartos. "Desde que Nadal está fuera, sabe que esta es la oportunidad más grande que tendrá nunca de ganar en París. Eso le presiona", sostiene Michael Stich, campeón de Wimbledon 1991.

Si ayer hubo un tenista presionado, ése fue Robredo, que buscaba sus primeras semifinales grandes. El español es un tenista clásico y estético, elegante, un jugador salido de otra época. Su pelota no tiene velocidad ni peso para competir con los mejores. A veces no está a la altura de su legítima ambición, de su espíritu de mejora y de su capacidad como estratega. Robredo planteó bellamente los puntos. Y Del Potro, que superó seis bolas de break en un solo juego nada más comenzar la segunda manga, le destruyó a mazazos. "Ha sacado muy bien: cada vez que había un 30 iguales o una bola de break me hacía un ace". Además, Vivi Ruano y Anabel Medina jugarán la final del dobles tras ganar 7-5, 5-7 y 6-2 a Cara Black y Liezel Huber.